Luis Alfonso ha perdido su balón. El balón más «casi de reglamento» que ha tenido nunca. Ha ido a dar a un jardín al que nunca entra nadie, porque está custodiado por una despiadada bruja… Al menos eso dicen en el barrio. Pero ¿y si las cosas no son lo que parecen? Quizás valga la pena ir en busca d...
Luis Alfonso ha perdido su balón. El balón más «casi de reglamento» que ha tenido nunca. Ha ido a dar a un jardín al que nunca entra nadie, porque está custodiado por una despiadada bruja… Al menos eso dicen en el barrio. Pero ¿y si las cosas no son lo que parecen? Quizás valga la pena ir en busca del balón. A veces meterse en jardines puede ser la mejor de las ideas.
Suscríbete a nuestro boletín
Suscríbete y recibirás todas nuestras novedades. Cero SPAM, sólo contenidos de valor.